Mª Helena de Felipe

Impacto de la subida del salario mínimo interprofesional a 900 euros

La propuesta del Gobierno en relación a los Presupuestos Generales del Estado para 2019, se propone elevar la cuantía del Salario Mínimo en 2019 a 900 euros/mes, 164 euros más al mes que en 2018, con un impacto presupuestario en 2019 de 340 millones de euros. El motivo esgrimido es que los salarios mínimos son una potente herramienta social que pueden contribuir significativamente a prevenir la pobreza en el trabajo y fomentar un crecimiento salarial general más dinámico. Para ello deben ser salarios que garanticen a los trabajadores un nivel de vida digno y la satisfacción de sus necesidades y las de sus familias, como se establece en el Pilar Europeo de Derechos Sociales.

Ahora bien esta propuesta merece ser analizada detenidamente:

  • En primer lugar, comporta un incremento del Acuerdo alcanzado entre agentes sociales estatales y el Gobierno del Estado de 773 euros para el 2019 y 850 euros para el 2020. En consecuencia, cuestiona el marco de negociación del diálogo social entre organizaciones empresariales y sindicales. En su investidura, el pasado día 21, el nuevo Presidente de CEOE, Antonio Garamendi solicito formalmente al Gobierno que no le excluya de negociaciones futuras.

 

  • En segundo lugar, se tiene que valorar la repercusión que tiene el aumento sobre el SMI, no únicamente en los trabajadores que están por debajo, sino también, la inflación que genera en los trabajadores que perciben salarios superiores. Asimismo, es necesario analizar los posibles efectos negativos que el establecimiento de un determinado salario mínimo puede tener sobre la creación de puestos de trabajo, la pérdida de puestos de trabajo, reducción de la jornada de trabajo y aumento de la temporalidad de la contratación. En esta línea la UE ha advertido del frenazo que la propuesta de incremento puede tener en el empleo, que ha cuantificado en 70.000 puestos netos de los que en FEPIME calculamos que unos 10.000 serían en Catalunya.  Por lo tanto, no solo debe evaluarse  el impacto de un determinado nivel del coste salarial mínimo en relación al porcentaje de la población asalariada con salarios cercanos al mismo, sino que también es necesario analizar las características de la población activa en paro. Por todos estos motivos en FEPIME creemos que se ha de evitar que la fijación de una determinada cantidad de salario actúe como restricción o barrera de acceso al empleo de determinados colectivos como pueden ser los trabajadores jóvenes o menos formados.

 

  • En tercer lugar, se debe valorar la repercusión económica en relación a las prestaciones, subsidios y otros indicadores vinculados al SMI. Si bien en Catalunya hay un porcentaje de trabajadores ostensiblemente inferior al de otras Comunidades Autónomas receptores del SMI (2,4% vs el 3,2% a nivel nacional) en cambio en el ámbito de otras percepciones la situación de Catalunya es mucho más equiparable al de la media nacional.

 

  • En cuarto lugar, el salario es el resultado de la productividad. Un incremento salarial desvinculado de un aumento de la misma tiene un impacto en el nivel de precios y conlleva una disminución de la productividad, pérdida de competitividad y aumento del paro. Por lo tanto, se podrá determinar un determinado nivel de salario mínimo pero es el tejido productivo, las empresas, las que crean empleo y que las han de determinar el nivel salarial. Hay que tener en cuenta que los incrementos salariales no sustentados en un avance de la productividad de la economía frenarían la expansión del empleo, que debe ser uno de los principales objetivos a cumplir por el conjunto de actores sociales y el gobierno. En Catalunya el SMI supone el 44,9 del salario medio que se cobra en el Principado, ahora bien el incremento tendría un especial efecto para las pymes y micropymes dado que la escala salarial tanto en Catalunya como en el resto de España pone de manifiesto que son las pequeñas empresas las que pagan salarios más bajos y por lo tanto se verían más afectadas en su estructura de costes por esta subida provocando por consiguiente una relentización del mercado laboral, hecho que en Catalunya sería especialmente preocupante dado que las previsiones de diversos organismos para 2019, como FUNCAS, sitúan a Catalunya dos décimas por debajo de la media nacional de crecimiento y eso tiene efectos directos en la menor creación de empleo.

 

  • Por último, debería ser objeto de análisis y debate si el incremento o fijación de un determinado salario mínimo contribuiría al crecimiento del consumo o de la demanda interna. Si bien es cierto que el nivel salarial de la población afecta a su poder de compra, éste también depende del crecimiento del poder de compra del conjunto de asalariados, y de otras variables como la fiscalidad, la confianza de los agentes económicos en el evolución de la economía o en otros datos macroeconómicos como pueden ser los movimientos de los tipos de interés. Por lo tanto, sólo el incremento de los salarios medios reales que sea compatible con el crecimiento del empleo y con el mantenimiento de los niveles de competitividad adecuados puede garantizar el crecimiento sostenible del consumo privado y la demanda interna.

 

Según el estudio elaborado por Foment del Treball Nacional basado en el análisis de convenios colectivos sectoriales de aplicación en Cataluña, un 28,16% de Convenios establecen un salario mínimo igual o inferior al SMI vigente, en gran parte se refieren a personal en formación o aprendices de primer año. Sobre estos convenios, únicamente el 8,62% remiten directamente al SMI vigente para establecer el salario mínimo del sector.

Por otra parte, con datos de 2017, el 50% de Convenios estarían por debajo de 850€/mes de salario mínimo.

Según la estimación del Gobierno de España respecto a la subida del Salario Mínimo Interprofesional de 900 euros al mes, comportaría un impacto de 340 millones de euros.

Así, pues, a la vista de todos estos datos, y como bien apunta un estudio de FEDEA, no se puede concluir de forma tajante que este incremento tenga los efectos positivos que el impulso de la medida, sin duda alguna, busca el ejecutivo al impulsarla y la falta de acuerdo sobre los efectos del mismo que han puesto de manifiesto los economista tendría ser suficiente elemento de reflexión para abrir de nuevo el dialogo social antes de imponer este medida sea vía Presupuesto Generales del Estado o bien por Real Decreto.


Maria Helena de Felipe Lehonten

The exploratory opinion requested by the European Parliament to feed into debate on “Gender equality in European labour markets” -SOC/586-

In order to improve gender equality in labour markets, the EESC considers it necessary to draw up an integrated and ambitious European strategy to tackle systemic and structural obstacles and lead to adequate policies, measures and EU funding programmes for improving equality between women and men, thus fostering “more equal economic independence of women and men”. This would also contribute to the implementation of the European Pillar of Social Rights.

This opinion reiterates the need to further tackle some well-identified challenges, such as the gender pay gap and work-life balance, and on which the EESC has already issued opinions.

The EESC believes that further efforts are required to address the persistent gender pay gap. It fully supports the objectives of the Equal Pay International Coalition to work towards closing the gender pay gap by 2030. It regrets the low rate of implementation of the European Commission’s 2014 Pay Transparency Recommendation, and urges Member States and the EU to take the appropriate measures to step up implementation.

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The EESC recalls that pay transparency has an important part to play in combating the gender pay gap. It recommends gender neutral pay systems as a means to foster an unbiased approach to remuneration and recruitment.

The EESC agrees with the need to enhance measures to reduce horizontal gender segregation in education, training and the labour market. Awareness raising campaigns and other measures should be carried out in order to tackle gender stereotypes and segregation in education, training and career choices, making full use of new technologies. Improved pay and working conditions in female dominated sectors could encourage more men to enter these occupations.

More efforts should be dedicated to the labour-market integration and empowerment of women belonging to vulnerable groups, taking into account an intersectional approach.

The EESC appreciates the efforts deployed by the Commission for closer monitoring of childcare and long-term care as part of the European Semester. This should remain a priority in the medium and longer term. The EESC is in favour of initiating a renewed reflection with Member States on the 2002 Barcelona targets on childcare, with a view to making the targets more ambitious and to extending the approach to care of other dependants.

The EESC calls on the Parliament and Council to introduce new and adequate indicators in the future European Structural Funds, to better monitor the EU financial contribution to the various care services and to gender equality.

The EESC welcomes the ESF+ proposal within the Multiannual Financial Framework for 2021-2027, which aims to support equality between men and women and to promote women’s participation in the labour market through measures to improve work-life balance and access to childcare and other care services. It asks the Parliament and the Council to further support such measures.

The EESC also welcomes the InvestEU programme for 2021-2027, which supports investments in social infrastructure. The EESC calls on the Parliament and the Council to strongly support this new opportunity to trigger the necessary investments in childcare (as well as after school care).

Female entre+preneurship is lagging behind and needs to be fostered to exploit the enormous potential of the digital economy and technological innovation. Access to finance has to be improved and transition between job statuses facilitated.

Download SOC/586

 


Maria Helena de Felipe Lehonten

 

Necessary actions for reducing the women’s digital gap

The 10th edition – Meda Women Entrepreneurs Forum, on 2nd-3rd October -Amman- Jordan, is focused in “Women in Tech the way ahead” and from AFAEMME (Federation of Organizations of Businesswomen in the Mediterranean area), the AFAEMME is formed by more than 60 Business organizations of 23 different Mediterranean countries. The main objective of this Forum is to reach as far as possible to the Governments, Institutions, and Businesses in order to sensitize the relevance of Digital gender gap in our European and Mediterranean Societies.

From the European Economic Social Committee, we have been working on this issue and as part of the Civil Society we have some common goals to develop together but in these case the most important is promoting digitalization between our businesswomen and its businesses, getting to all the working areas.

There are some multiples causes of digital gender gap, and actions must therefore address different fields:

  • The education system from childhood to adulthood
  • The labour market.
  • Work-life balance.
  • Public services and the digital divide in general.

It is important to increase the number of women in STEM, but it is also essential to recognize the growing importance of soft skills in the digital age in each and every sectors. Interdisciplinary education and human-centred soft skills will be essential and education should take these aspects into consideration.

In education it is essential to ensure digital literacy and education for all, with a particular focus on girls to remove the digital gender gap at its roots, developing specific programmes for girls in these fields. Tteachers and trainers at all levels need to have the right tools to use ICT to teach, promoting a more inclusive and personalised education and training system.

Female entrepreneurship have to be supported, removing barriers to women’s access to self-employment. Smart working and teleworking should be monitored in order to keep away the risks of blurring of boundaries between care, work and private life.

In order to prevent the spiral of feminisation of poverty, fair working conditions and social protection, the social dialogue and collective bargaining have a fundamental role in this regard.

As Women Entrepreneurs Associations, we can contribute to encourage women´s participation in high-level and technically jobs, overcoming educational and professional barriers and stereotypes also as guaranteeing digital lifelong learning to prevent not only women’s exclusion from the labour market but also from our businesses.


Maria Helena de Felipe Lehonten